Hoy vamos a ver dos pequeñas incursiones que Diego Rodríguez de Silva y Velazquez, Velazquez para los libros de historia, hizo en el mundo de los fogones. Este pintor sevillano está considerado como uno de los mejores pintores de la historia. Vamos a lo dicho.......
Este cuadro corresponde a su primera época. Su época sevillana. Predomina el claroscuro, como puede verse. El foco de luz entra por la izquierda para dar énfasis a la figura principal, la anciana que frie huevos, sus útiles, y el niño. En este caso el claroscuro es intenso. La pared del fondo se adivina gracias a la cesta que hay colgada de ella. Destaca en este cuadro el realismo casi fotográfico. La perfección de las manos de la anciana, los útiles de cocina, el aceite que parece que esté, literalmente, saltando ante nuestros ojos...... En fin, que es una pena que para poder verlo tengamos que ir a Edimburgo (Gran Bretaña).
Este cuadro describe un episodio bíblico, del evangelio de Lucas según el cual Jesús paró en casa de una mujer de nombre Marta, que mientras esta se afanaba en realizar la comida, su hermana, María, no dejaba de escuchar a Jesús descuidando sus labores de ayuda en la cocina. Es como si fueran dos cuadros en uno en el que el nexo de unión es la anciana, que indica a Marta la poca consideración de Maria..... También pertenece a su primera época en el que el realismo de los detalles es tal que puede distinguirse perfectamente, en la escena de fondo una jarra encima de la mesa. Para ver este cuadro en vivo y en directo tenemos que ir a Londres.Feliz fin de semana.
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